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Los trece embalses con los que Canal de Isabel II abastece a la Comunidad de Madrid han comenzado abril al 88,7 % de su capacidad máxima, 12,7 puntos porcentuales por encima de la media histórica para estas fechas. Entre todos almacenan 836,6 hectómetros cúbicos de agua, 152 hm3 más que hace justo un mes, cuando se encontraban al 72,6 % con 684,6 hm3 acumulados.
Marzo de 2025 ha sido un mes histórico en cuanto a lluvias y aportaciones, lo que ha contribuido a este notable incremento en el nivel de las reservas. Por un lado, las precipitaciones casi han quintuplicado la media histórica para este periodo: los pluviómetros han recogido 298 l/m2, cuando lo habitual son 60,3 l/m2.
Por otra parte, estas lluvias tan abundantes y continuadas han tenido un fiel reflejo en el volumen de agua recibida por los embalses. Canal de Isabel II maneja una serie histórica de datos de aportaciones con más de 100 años de registros: con 551,1 hm3 recibidos, marzo de 2025 se ha convertido en el de mayor aportación de la historia, batiendo el récord de diciembre de 1989 (536,3 hm3). Esta cifra supera el consumo anual de toda la Comunidad de Madrid y es también mayor que el total de aportaciones recibidas a lo largo de todo el año 2023. Teniendo en cuenta que la media de aportaciones para un mes de marzo se sitúa en 119 hm3, el último dato registrado es un 363,1 % superior.
El sábado 8 fue el día en que más agua aportaron los ríos de la región, con una media de 693,5 metros cúbicos por segundo. Únicamente durante esa jornada llegaron a los embalses 59,9 hm3 de agua, un volumen superior al recogido en todo el mes de febrero.
En un marzo excepcional, el consumo ha sido el único parámetro que se ha mantenido en los valores habituales. Los madrileños emplearon 35,6 hectómetros cúbicos de agua, una cifra casi idéntica a la del mismo periodo del año anterior (35,5 hm3). En lo que llevamos de año natural, el consumo de agua en la Comunidad de Madrid ha descendido un 0,9 % respecto al mismo periodo de 2024.
Las precipitaciones y aportaciones históricas de marzo también han provocado otro hecho insólito: por vez primera en la historia, las trece presas que gestiona Canal de Isabel II han desembalsado agua de forma simultánea. Los técnicos de la empresa pública han tenido que realizar estas maniobras para garantizar la seguridad hidrológica de estas infraestructuras, regular el caudal de los ríos y amortiguar los efectos de las crecidas.
Y es que además de almacenar agua destinada al consumo, las presas cumplen un cometido esencial en la regulación de los ríos, pues laminan las avenidas de agua y previenen inundaciones por aumentos bruscos de caudal. Sin ir más lejos, en la citada fecha del 8 de marzo, las cinco presas encadenadas del río Lozoya contuvieron el 90 % del caudal entrante: mientras que en Pinilla, el embalse de cabecera, entraba un caudal superior a los 700 m3/s, El Atazar, el último de esa cuenca, liberaba tan solo 75 m3/s.
La información actualizada sobre desembalses está disponible de manera continua y actualizada en la web de la empresa pública. Las decisiones sobre estas maniobras se toman analizando datos de caudales, aforos en ríos, previsiones meteorológicas y series estadísticas, así como modelos de funcionamiento de las presas.
Además, la apertura de compuertas responde a las normas de explotación de cada una de estas infraestructuras. Así las cosas, en función del momento del año, las presas deben dejar libre un volumen útil, llamado nivel de resguardo, que permita recibir con seguridad las avenidas de agua posteriores. En el último mes de marzo, por tanto, los embalses de Canal han alcanzado el máximo umbral permitido para esta época.
Este fenómeno explica que, pese a las abundantes aportaciones y a los desembalses realizados, las reservas se encuentren a un nivel inferior al de otros episodios anteriores. La cantidad máxima de agua almacenada en las presas de Canal sigue siendo 915,4 hm3, cifra que se alcanzó el 30 de mayo de 1996. En el mes de mayo, al igual que sucede en verano, las presas pueden dejar libre un menor volumen de resguardo, puesto que hay menos probabilidad de que se produzcan avenidas por lluvias continuadas.
Con los datos actuales, la situación hidrológica en la región es buena y el abastecimiento está garantizado para los próximos meses. Aun así, Canal de Isabel II insiste en la importancia de hacer un uso responsable del recurso independientemente de la época del año. El ahorro de agua ha de ser un hábito constante, que no solo se aplique en situaciones de escasez.
En todo caso, y consciente de que el consumo eficiente no solo puede depender de los ciudadanos, sino también de su esfuerzo como gestora del ciclo del agua, Canal lleva años intensificando la reutilización de agua, la renovación de tuberías, la búsqueda activa de fugas y la digitalización, con proyectos como la telelectura de contadores inteligentes, que posibilitan la detección temprana de anomalías.
Gracias a la concienciación ciudadana y al esfuerzo inversor en mejorar y optimizar la gestión de sus infraestructuras, Canal de Isabel II ha conseguido reducir el consumo de agua per cápita en la Comunidad de Madrid en más de un 30 % desde la última sequía de 2005, al tiempo que garantiza un servicio de calidad, cuida el medioambiente y asegura el desarrollo presente y futuro de la Comunidad.
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