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El presidente de la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS), Pascual Fernández ha participado el 15 de abril en el acto de apertura de la Conferencia IWA Water Loss 2024, que se celebra en San Sebastián hasta el 17 de abril.
Este encuentro internacional, que reúne a más de 600 expertos mundiales en pérdidas de agua, está organizado por la International Water Association (IWA) y el Ayuntamiento de San Sebastián, con la colaboración de AEAS. Su principal objetivo es presentar y debatir sobre los últimos avances, estrategias, técnicas y aplicaciones de las mejores prácticas internacionales en la gestión del agua no registrada (ANR).
Durante su intervención el presidente de AEAS ha señalado que, actualmente, el agua no registrada en España supone un 23,5 % del agua suministrada. Se este porcentaje, un 14,4 % son pérdidas reales y el resto se divide en la imprecisión de los instrumentos de medida, en consumos autorizados no medidos en servicios municipales y el resto en consumos no autorizados.
Pascual Fernandez ha afirmado que, para lograr reducir las pérdidas reales, el sector del agua urbana estima que son necesarios alrededor de 400 millones de euros de inversiones anuales de forma constante, destinados a cubrir las necesidades de renovación de las redes de abastecimiento, que actualmente se encuentran muy envejecidas. El 26 % de las tuberías en España, ha remarcado, tiene más de 40 años.
El presidente de AEAS ha destacado que, para lograr reducir el porcentaje de agua no registrada, se necesitan recursos financieros suficientes mediante una tarifa adecuada y el impulso de la colaboración público-privada, para lo cual es necesario el fortalecimiento de alianzas entre ellos, tal y como desarrolla el ODS 17.
Por último, Pascual Fernández ha resaltado la importancia de la puesta en marcha, por parte del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, del PERTE de Digitalización del Ciclo del Agua, que impulsa el uso de las nuevas tecnologías de la información en el ciclo integral del agua, lo que permitirá mejorar su gestión, aumentar su eficiencia, reducir las pérdidas en las redes de suministro y avanzar en el cumplimiento de los objetivos ambientales marcados por la planificación hidrológica y las normativas internacionales.